SOCIEDAD GEOLÓGICA DE GUATEMALA (SGG)
Nosotros
La SOCIEDAD GEOLÓGICA DE GUATEMALA, entidad no lucrativa que agremia a los Profesionales de las Ciencias de la Tierra, ante la opinión pública y las autoridades locales, religiosas y el Gobierno de la República hacemos saber la forma en la que las comunidades son desinformadas respecto de proyectos mineros, petroleros, infraestructura e hidroeléctricos.
Denunciamos
Que el domingo 24 de mayo, en la comunidad Chanchicupé, municipio de Tajumulco, San Marcos, comunitarios del lugar detuvieron ilegalmente a seis personas, Ing. Carlos Pérez Arias, Ing. Roberto Catalán, señor Gilberto Fernández y señor Melvin Méndez, ciudadanos guatemaltecos y a los ingenieros Martin Daun y Knut Tjugen de nacionalidad noruega. La detención ilegal se inició a las trece horas y se extendió por seis horas; en los momentos más críticos los comunitarios exigían el linchamiento público y la inmolación de los detenidos. Gracias a que algunos valientes vecinos se opusieron a los actos barbáricos del linchamiento, se permitió que se llamara a las fuerzas de seguridad y a la delegación diplomática del Gobierno de Noruega. Cuando llegaron las fuerzas de seguridad, el Coronel Roer de León, Jefe del Destacamento Militar de San Marcos, logró negociar la liberación de los detenidos mediante algunas condiciones que exigieron los comunitarios.
Así mismo, denunciamos y manifestamos, nuestro rechazo y condena, a una serie de atentados contra la integridad física, moral y psicológica, que han sido víctimas varios de nuestros asociados ingenieros y geocientíficos, quienes, en varias ocasiones, han estado expuestos hasta extremos de intento de linchamiento.
Exigimos
A las autoridades para que emitan una condena pública ante este tipo de hechos para que no se repitan y que se proteja a nuestros técnicos, ya que muy caro le ha costado a la sociedad el escaso número de técnicos con que cuenta la Ingeniería Nacional y las Ciencias de la Tierra. Que se persiga y castigue también a los autores intelectuales que promueven estos atropellos contra la integridad física y moral de las personas.
A los gobiernos amigos de Guatemala, que apoyan a instituciones que se dicen ser ambientalistas, les pedimos que verifiquen que estas instituciones realmente estén informando a las comunidades y que no estén contribuyendo con el desconocimiento de la realidad y colaborando con la violencia, dando información tendenciosa para atacar a los desarrolladores y técnicos de Ciencias de la Tierra.
A los grupos empeñados en frenar el desarrollo del país, el cese de las campañas de manipulación y desinformación de las poblaciones. Y el cese de su afán por instrumentalizar ideológicamente a campesinos incautos para sus propios fines, que únicamente persiguen intereses particulares y no el bien común.
A los grupos involucrados, en este tipo de instrumentalización ideológica de las personas, les pedimos que recuerden que Cristo enseñó amor, armonía y paz a sus seguidores y que, en ningún momento los instó a secuestrar, intimidar ni agredir a sus semejantes bajo ninguna bandera ideológica o de rechazo alguno.
Exigimos al Gobierno de la República y a aquellos grupos que acusan y atacan a cualquier proyecto de desarrollo o investigación para que presenten evidencia científica y concreta; no pueden oponerse a todos los proyectos con generalidades, asustando y organizando a las comunidades para que cometan actos no permitidos por las leyes del país.
Al Gobierno de la República, que asuma su papel de garantizar el respeto a los derechos fundamentales de la persona humana, como son el trabajo, la libre locomoción y la integridad física y que aplique la ley en todo tipo de casos de secuestro y acoso, tanto a autores materiales como intelectuales.
Dado en Guatemala, junio de dos mil nueve